Ya hasta era rutina; llamado de ese numero, lugar adecuado y ahí se daba el encuentro. De la rutina después se pasaba a la sorpresa de lo que podría venir y luego como siempre planeabas el lo que seria. Promesas, historias y demás que me decías aunque sabias que a mi no me caían de lo mas bien, pero así estábamos y sin embargo estamos. Dijiste que cambiaria pero aquí no se ha movido ninguna ficha desde esa rara primera vez. Y así como siempre. Hasta el próximo encuentro. Igual te espero.